Control de stock en un club de cannabis: cómo gestionarlo con trazabilidad, seguridad y cumplimiento

Llevar un buen control de stock es una de las piezas más críticas en cualquier organización que gestione productos regulados o sensibles. En el caso de un club de cannabis (o cualquier entidad que custodie y dispense material sujeto a control), el objetivo no es solo “saber lo que hay”, sino garantizar trazabilidad, minimizar pérdidas, reducir riesgos y demostrar coherencia documental ante auditorías internas o requerimientos administrativos. Un sistema sólido de inventario protege al equipo, a la entidad y a las personas usuarias, y aquí el software puede ser un aliado clave.

Objetivos reales del control de stock

Un inventario bien planteado persigue cinco metas claras:

  1. Exactitud: que el stock “en sistema” coincida con el stock “real”.
  2. Trazabilidad: poder reconstruir qué entró, cuándo, en qué lote, dónde se guardó y qué salió.
  3. Seguridad: reducir accesos indebidos, extravíos y manipulación no autorizada.
  4. Calidad: conservar el producto en condiciones adecuadas y registrar incidencias (mermas, deterioros).
  5. Cumplimiento y transparencia: evidencias documentales consistentes, sin lagunas ni contradicciones.

Cuando fallan estos puntos, el problema no suele ser “falta de Excel”, sino falta de proceso: roles, registros, controles cruzados y rutina. Incluso con el mejor software, si el equipo no sigue el método, el stock se descontrola.

Roles y responsabilidades: quién toca qué

El control de stock se vuelve frágil cuando “todo el mundo hace de todo”. Lo recomendable es definir:

Regla de oro: separación de funciones. Quien registra no debería ser la única persona que valida, especialmente en movimientos sensibles.

Estandarizar el proceso: SOPs simples pero obligatorios

Lo que se repite debe estar escrito. Crea procedimientos (SOPs) cortos y prácticos para:

Sin SOPs, el inventario depende de la “memoria” del equipo. Con SOPs, depende de un método que el software puede reforzar (por ejemplo, obligando a rellenar campos antes de guardar un movimiento).

Trazabilidad: lotes, unidades y registro de movimientos

La trazabilidad es la diferencia entre “creo que” y “puedo demostrar”.

Buenas prácticas generales:

El sistema debe reflejar cada movimiento (entrada, traslado interno, salida, ajuste) con: fecha/hora, cantidad, motivo, responsable y referencia documental. Un buen software de inventario facilita esto con historiales automáticos y auditoría de cambios.

Almacenaje y seguridad: inventario también es riesgo

Un inventario exacto puede ser inseguro si el almacén es un coladero. Para productos sensibles, el almacenamiento debería contemplar:

Cuanto más claro sea el mapa del almacén, menos “ajustes manuales” necesitarás después.

Recuentos y conciliación: la rutina que evita el desastre

No esperes al “inventario anual”. Funciona mucho mejor:

Después del recuento: comparar stock real vs stock en sistema, investigar diferencias con un checklist (errores de registro, traslados no anotados, mermas no reportadas) y documentar la causa del ajuste con motivo y aprobación. Tanto si usas Excel como un software especializado, lo importante es que la discrepancia quede explicada.

Gestión de mermas e incidencias: registrar para no improvisar

Siempre habrá pérdidas por manipulación, deterioro o errores. La clave es que estén previstas y registradas:

El software puede ayudarte a estandarizar motivos y a generar informes automáticos de incidencias.

Herramientas: de Excel a software, sin perder el control

Puedes empezar con una hoja de cálculo, pero con reglas claras: un único archivo maestro, control de versiones, celdas clave protegidas y validaciones. Si el volumen crece, valora un software con roles de usuario, historial de movimientos, escaneo de códigos y alertas por discrepancias. El mejor software no sustituye el método, pero sí reduce errores humanos y mejora la trazabilidad.

Indicadores (KPIs) para saber si vas bien

Algunos indicadores útiles:

Estos KPIs se pueden calcular a mano o desde el software; lo importante es revisarlos y actuar.

Formación y cultura: el stock se cuida cada día

El mejor sistema cae si el equipo no lo sigue. Dos claves:

Cuando el equipo entiende que el inventario es seguridad (no burocracia), el control se vuelve natural, con o sin software.